
Brasil puede convertirse en una potencia del SAF, pero el cuello de botella estará en convertir potencial agrícola en suministro financiable
Brasil reúne etanol, aceites, electricidad renovable e infraestructura industrial. La distancia entre 12 Mt de potencial teórico de SAF en 2030 y unos 2 Mt de proyectos anunciados muestra el verdadero reto de ejecución.
Una diferencia enorme entre recurso y capacidad proyectada
IATA estimó en junio de 2026 que Brasil podría disponer en 2030 de unos 18 millones de toneladas de etanol de origen azucarero y aceites vírgenes o residuales sostenibles. Ese volumen equivaldría a un potencial aproximado de 12 millones de toneladas de SAF.
Los cerca de quince proyectos actualmente en desarrollo sumarían alrededor de 2 millones de toneladas si todos alcanzaran operación. La diferencia entre ambos valores sintetiza la oportunidad y, al mismo tiempo, el reto.
Brasil puede desarrollar varias rutas en paralelo
La infraestructura de etanol y caña favorece Alcohol-to-Jet. La disponibilidad de aceites y grasas permite HEFA. Los residuos agrícolas y forestales ofrecen una base futura para gasificación, Fischer-Tropsch, pirólisis e intermediarios lignocelulósicos.

Esta diversidad reduce la dependencia de una sola ruta, aunque aumenta la necesidad de asignar cada materia prima al uso con mejor balance económico y ambiental.
El feedstock debe convertirse en un activo contractual
Una estimación nacional no define cuánto material llegará a una planta, con qué coste, calidad y trazabilidad. Cada proyecto necesita curvas de suministro, contratos, capacidad logística, certificación y datos agronómicos.
En cultivos dedicados, la expansión de viveros, plantaciones, cosecha y primera transformación debe preceder varios años a la plena utilización de la refinería.
Macaúba como caso emergente
El proyecto de Acelen Renewables en Bahía plantea utilizar aceite de macaúba junto con tecnología Ecofining de Honeywell. La macaúba es una palmera perenne nativa que puede integrarse en sistemas productivos de largo plazo.
Su competitividad dependerá de genética, rendimiento por edad, mecanización, extracción de aceite, uso previo de la tierra, participación del productor y sincronización con la demanda industrial.
Implicaciones para LATAM y España
Brasil puede abastecer parte de la demanda internacional y desarrollar un mercado doméstico bajo su programa Fuel of the Future. Otros países latinoamericanos pueden participar mediante etanol, residuos, aceites, biomasa forestal o CO2 biogénico.
España aporta refino, puertos, demanda obligatoria europea y capacidad tecnológica. Las alianzas entre recursos latinoamericanos e infraestructura europea tendrán que cumplir reglas estrictas de sostenibilidad y trazabilidad.
Perspectiva de BEC
El recurso agrícola proporciona una ventaja inicial. La ventaja competitiva aparece cuando ese recurso se convierte en suministro certificado, estable y financiable.
Brasil ofrece uno de los laboratorios más completos para observar cómo agricultura, combustibles y política industrial pueden integrarse a escala.
Sources and further reading
- IATA, “Brazil’s Opportunity to Be a SAF Powerhouse,” 8 junio 2026
- Honeywell, proyecto Acelen Renewables, 17 junio 2026
- IATA, Global Feedstock Assessment for SAF Production, 2025.
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